single-image

Cosmética para bebés libre de tóxicos

La piel del bebé es cinco veces más fina que la de un adulto, por lo que hay que pensar bien qué poner sobre ella. Es su órgano más grande pero aún es muy delicado y las decisiones cosméticas que tomemos respecto a ella pueden ser determinantes. Permanece alerta porque en la cosmética para bebés también existen sustancias tóxicas.

«La piel de un lactante puede ser hasta diez veces más sensible que la de un adulto, y hasta los tres años no se desarrolla por completo. Por eso debemos protegerla especialmente», indican desde la AEDV.

Los tóxicos más comunes

Según un estudio realizado por WECF Francia, los productos para el cuidado de bebés contiene demasiados ingredientes preocupantes. Se analizaron 341, de los cuales 299 resultaron contener ingredientes de alto riesgo. En concreto se trata de Metilisotiazolinona, un conservante muy utilizado que según indica la Fundación Piel Sana de la AEDV puede provocar sensibilidad por contacto. También las fragancias o perfumes que están relacionados con potenciales riesgos de alergia y el Fenoxietanol, otro conservante también relacionado con la dermatitis alérgica y urticaria por contacto y del que se sospecha que podría ser reprotóxico.

Pero la lista no acaba aquí, porque también se encontraron ingredientes de riesgo moderado en 181 productos. Entre ellos el EDTA, que se utiliza en productos con espuma, el lauril sulfato de sodio que es un detergente, aceites minerales, derivados del petróleo que pueden estar contaminados por impurezas, así como nanopartículas.

La OCU también alerta sobre los tóxicos a evitar en la cosmética para bebés como el alcohol, algunos parabenos y los aceites minerales.

¿Qué utilizar?

La recomendación es mirar siempre la composición del cosmético. Si no tienes claro si el elemento es cuestionable, puedes consultarlo en la Wikiderma de la Fundación Piel Sana.

La opción más segura son los productos ecológicos certificados no contienen tóxicos. Pero ojo porque lo natural no tiene por qué ser ecológico y en los cultivos que no cuentan con este sello pueden utilizarse herbicidas y pesticidas potencialmente perjudiciales.

«La piel del bebe no está de todo desarrollada en el momento del nacimiento, así que la cosmética ecológica de Weleda con ingredientes 100% naturales apoya ese desarrollo sano de la piel, reforzándola y protegiéndola», comparte María Garnica, Directora de Marketing de Weleda.

 

¿Por qué aceites vegetales?

Como explican desde Weleda, «Los aceites vegetales son similares al manto hidrolipídico, no dejan ninguna película sobre la piel, permitiendo que respire y que los ingredientes activos penetren. En cambio, los aceites minerales como la vaselina o la parafina, crean una capa sobre la piel que puede obstruir los poros y dificultar la absorción de los ingredientes activos».

Además, la tolerancia de estos aceites con la piel es óptima y respeta las características de del recién nacido. Entre los más indicados, se encuentran el de caléndula por su acción calmante y el de almendra por su capacidad de nutrición.

Por otra parte, los aceites a través del masaje fomentan los lazos con el recién nacido. «En el caso del Aceite de Masaje además de hidratar la piel y reforzar el manto protector crea un bonito momento de intimidad entre los papas y el bebé donde disfrutar de juegos y caricias», comenta Garnica.

Cuidados básicos

Desde las 24 horas después del nacimiento, la piel del bebé necesita cuidados. Antes de este periodo, los pediatras recomiendan mantener la capa protectora con la que nacen, la vernix caseosa. Tras su primer día de vida, los cosméticos más utilizados son el gel, champú y los aceites de masajes, así como la crema de pañal.

«El gel de Caléndula se utiliza a diario a la hora del baño, que en el caso de los recién nacidos no es tan importante por la suciedad si no por la relajación y el bienestar que proporcionan», indica y añade que este baño en crema está especialmente indicado para los primeros días de vida porque no necesita aclarado.

También existen cremas faciales para bebés. «Para proteger del frío y el viento cuando salen de paseo».

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may like