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Coronavirus: Los tips de 3 yoguis para mantener el optimismo (y el buen humor)

Coronavirus: Los tips de 3 yoguis para mantener el optimismo (y el buen humor)

Son expertas en buscar la calma. Se dedican a ello. Lo suyo no va de enseñar posturas imposibles, no eso no te acercará al nirvana. Pero sí de reconectar con el auténtico ser, en eso son auténticas maestras. Por eso, hemos hablado con cuatro yoguis para que nos cuenten cómo mantener el optimismo y el buen humor en la recta final del confinamiento.

El trabajo de desapego a todo lo que era nuestra vida precovid, ellas llevan años practicándolo. Es decir, abrazar de igual forma todo aquello que te traiga (o te quite) la vida. El confinamiento, también. La meditación y el yoga es la forma en la que se ejercita esta aceptación, constancia y, también, resiliciencia.

Pero no les hemos pedido que compartan su práctica con nosotras, sino que nos cuenten cómo hacen para combatir el estrés de la situación y hacer del simple paso de los días, una experiencia con significado.

Estos son los tips de las yoguis para mantener el optimismo

 

Alexia Pita, Madrid Ashtanga Shala

Sin duda, mi mayor herramienta para mantenerme en eje en este confinamiento, además de la práctica de Ashtanga, ha sido redescubrir la meditación. Hacía tiempo que no dedicaba más de 15 minutos a sentarme en absoluta quietud y silencio. Durante este aislamiento me he regalado 40 minutos cada mañana y cada tarde. No tengo palabras para explicar todo lo que me está aportando invertir ese tiempo en observarme por dentro.

Además del yoga y la meditación, en mi casa, todo este confinamiento se ha llevado mucho mejor gracias a la música . Mi marido es cantante y nuestra combinación de momentos de silencio absoluto con su buena música ha sido realmente una medicina para el alma.

El yoga, la meditación y el arte tienen algo en común: Nos conectan con nuestra naturaleza, con nuestra esencia más profunda y nos invitan a fluir.

Lo que he aprendido (o confirmado) durante este confinamiento:

  • Me encanta sentirme cerca de mis alumnos aunque sea en la distancia, son un regalo de la vida!!
  • Jamás volveré a vivir en el centro de la ciudad, ¡bendito sea el día en el que me vine a vivir rodeada de naturaleza!
  • Amo tener animales y que mi hijo crezca con ellos. Han sido sus mejores amigos en este confinamiento.
  • Me encanta reírme a carcajadas.
  • No me gusta cocinar
  • Disfruto muchísimo de leer varios libros a la vez.
  • Soy muy mala jugando al billar.
  •  Tengo una necesidad constante de aprender. Soy de las que no se aburre con tanto tiempo confinada.
  • Odio la television y el bombardeo constante de noticias catastróficas sin que haya nunca un pequeño lugar a una dosis de luz y de optimismo.
  • No dejar para mañana <strong>lo que me apetezca hacer hoy, porque quién sabe… Tal vez mañana el mundo se quede paralizado durante meses.

Federica Consalvi y Ainara Goñi, Numen Yoga

1. Encuentra algo que te guste y normalmente no tengas poco tiempo para hacerlo. Ainara y yo por ejemplo, amamos cocinar y con el estudio funcionando a toda máquina, pocas veces podemos hacernos comidas elaboradas.

Hemos descubierto que cocinar también es una forma de meditar. Tomarnos ese tiempo de preparar los alimentos con cuidado, mezclar, crear ha sido un catalizador estos días.

2. Evita juzgarte. Todo el tiempo nos han dicho que estar hipnotizado en el móvil o el ordenador está mal, que debemos descansar de la tecnológica, etc. Pero la verdad, algo que nos ha mantenido a flote últimamente es ese contacto virtual. Llamar a nuestros amigos, nuestras familias (cocinar con ellos a través de vídeo llamada). Haz lo que tengas que hacer para mantenerte cerca de la gente que quieres, aunque eso signifique estar 12 horas con el móvil activo.

3. ¿Conoces tik tok? Jaja claro que sí. Nosotras creímos que solo era para adolescentes (o tal vez tuvimos una regresión), pero bailar un poco y dejar la seriedad de lado nos ha alegrado los días.

Lo que hemos aprendido, confirmado y reflexionado durante el confinamiento

Durante este confinamiento hemos aprendido a cuidarnos. Definitivamente ha sido eso. Al frenar de pronto todo lo que llenaba nuestro día, nos dimos cuenta que no nos prestábamos tanta atención como debíamos. El cuerpo necesitaba mimos, la mente también. Hemos pasado por mascarillas, buenos libros y largas conversaciones que nos han nutrido mucho. Y al final, estamos algo agradecidas por este tiempo de introspección.

Para retomar ese agradecimiento, puedes comenzar por hacer una lista con todo lo cotidiano que te pone contenta. Desde recibir los buenos días con una sonrisa y sin prisas por salir de la cama, al maravilloso desayuno con el que te nutres y, por qué no, ese valioso tiempo que te puedes regalar para estar contigo misma.

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Lucía Liencres, The Class Yoga

 

Me ha ayudado mucho tener un horario, levantarme todos los días a la misma hora (a pesar de tener una niña pequeña). También, dividir estrictamente por horas el cuidado de mi hija con mi marido, para disponer de tiempo de trabajo y, obviamente, ¡el yoga y la meditación!

Intento pensar que esta situación es un lujo, en muchas ocasiones, si no te ha tocado vivir ninguna enfermedad en persona o en tu círculo.

Para mí ha sido una oportunidad para centrarme en algunas partes de mi trabajo más abandonadas. Además, estoy disfrutando mucho de la convivencia con mi marido, nos ha ayudado mucho.

A pesar de haberme visto perjudicada a nivel laboral por esta situación, tengo 15 profesores a mi cargo, el alquiler del estudio, muchos gastos… Aún así, lo importante no es el dinero, siempre y cuando se cubran las necesidades básicas y la salud.

Algo que haya aprendido durante el confinamiento…

«Be a worrior, not a worrier» y ¡sé un guerrero, no en un quejica!

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